. Carta de un trabajador
Después del E.R.E. de la empresa que ha significado pasar de 60 empleados a 20, el jefe de personal (su hijo), nos ha sugerido a los que quedamos, le remitamos a Vd. (el director), una carta de agradecimiento reconociendo los desvelos de la dirección por evitar el cierre de la empresa. Yo y mi señora le quedamos muy agradecidos, y aunque mi sueldo haya pasado de 1000 a 800 euros (horas incluidas), no sabe lo reconocidos que le estamos. Mi señora me dice que cuente Vd. conmigo para trabajar festivos, que lo entiende y me apoya, que todo sea por la productividad y el puesto de trabajo.
Sin más atentamente: Antonio de montaje.
P.D. Queda mi ojete a su entera disposición.
Así nos va

Soy una persona totalmente ajena al mundo del derecho, a su terminologìa, y a sus vericuetos procesales, pero la sensación que he experimentado hoy con relacción a la sentencia del tribunal supremo contra el juez Baltasar Garzón, condenándole a once años de inhabilitación por prevaricación en el caso gürtel, es que le han dado por culo a la justicia. El juez Garzón se ha convertido por arte de magia en el primer condenado por el caso gürtel, mientras que curiosamente los chorizos implicados todavía no han sido juzgados. Es notable lo amorosa que se mostraba la derechona cavernícola de este país cuando instruía el caso G.A.L que afectaba a corruptelas del P.S.O.E.,que como todo el mundo sabe es gente de mal vivir, entonces había encendidos elogios y adhesiones inquebrantables; ¡pero hay joder!, empezar con el caso gürtel, que implica a gran número de pepones, y empezar a ser un incómodo grano en el culo para la gente bien, la de toda la vida , ha significado su muerte profesional. Hoy los chorizos de alto standing respiran tranquilos, la ley les ha tendido un puente de plata hacia la impunidad.